Corrientes
Nos gusta cada tanto licuarnos sobre las mesas con nuestra oscuridad mas individual y con nuestro aquí mas eterno. ___________________________________ A los habitantes de ésta ciudad nos gusta la gente corriente. Y la corriente de los bares, capaz de derretir las rocas. Y las rocas humeantes, talladas con nuestros dientes. Y nuestros dientes, cuando esculpen sobre el hielo. Y el hielo, que enfria nuestras paredes. Y las paredes de vidrio, que nos contienen. Y el contenido de los vasos, gota a gota. Y la gota, que rueda sobre la mesa. Y la mesa, sobre las que nos licuamos. Somos el líquido, mas individual. El individuo, mas eterno. La eternidad, mas profunda. La profundidad, mas oscura. Somos la oscuridad y el agua que nos habita . Somos habitantes, de esta corriente ciudad.

Hermoso poema, con imágenes que envuelven.
ResponderEliminarBesos,
Chiqui.-
Sí, hermoso. Breve, claro, con principio y fin. Un abrazo, Andri
ResponderEliminarmuy lindas palabras. Besos!
ResponderEliminarBello poema con la palabras justas y suficientes como para convertirlo en una pequeña joyita...
ResponderEliminarBesos!
Diego, muy buen poema. Un placer leerte
ResponderEliminarSaludos desde Buenos Aires
Gracias claudia!!! besos!!
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